Los dos lados de verdad.
Ultimamente me conecto cada vez menos a www.fuentesdeayodar.com. Antes lo hacía con casi a diario, ya fuera para mirar una foto, para leer un texto, para ver el programa de fiestas. Me ayudaba a soportar esa melancolía y añoranza que nos produce la distancia a los que vivimos normalmente fuera del pueblo al que regresamos religiosamente cada verano. Ahora no me conecto, mas que ayudarme a aliviar la melancolia me produce rechazo, no al pueblo, sinó a lo que leo en la web. Estoy convencido de que las obras, los cambios, las cosas que pasan en general nunca son a gusto de todos. Pero igual de convencido estoy de que la gente que está al frente del ayuntamiento, hace las cosas lo mejor que puede y sabe. Són personas que conozco desde que tengo uso de razón, personas con las que he pasado innumerables tardes charlando, innumerables cenas, paseos, baños en el rio, confidencias, tardes y noches de toros, bailes, personas que han estado a mi lado el dia de mi boda en el pueblo. I deberia creer por lo que leo en la web que esas personas no són como yo las conozco? No me lo creo.
Las verdades no existen solo las visiones que tiene uno de ellas, y para estar cerca de ellas hay verlas desde todos los puntos de vista.
Me pregunto porqué no se ha hecho referencia a este articulo del diario El Levante en la web www.fuentesdeayodar.com tan propensa últimante a publicar enlaces a este mismo diario.
http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008110700_2_516552__Portada-de-Castello-Ajenos-explotacion-urbanistica
Aquí os dejo el texto del articulo para el que tenga ganas de leerlo...
Ajenos a la explotación urbanística
Fuentes de Ayódar preserva de la construcción el 99,5% de su territorio en el nuevo PGOU
Levante de Castelló, Castelló
Existe una idea extendida en amplios sectores de la sociedad española que asocia el urbanismo y las actuaciones que se promueven desde los pequeños ayuntamientos a comportamientos asociados a un mal uso del territorio, cuando no a una depredación abierta del mismo.
Sin embargo, existe otra realidad bien distinta, representada por los ayuntamientos que apuestan por unos horizontes más contenidos y respetuosos con el medio ambiente y que hacen de la conservación y puesta en valor de entorno natural y su patrimonio, el motivo principal de su ordenación territorial. Este es el caso de Fuentes de Ayódar, pequeño municipio de la Serra d´Espadà, cuyo ayuntamiento ha conseguido la aprobación de un Plan General en el que se preserva de la urbanización el 99,51% de su territorio y se destina a suelo urbano únicamente el 0,49% restante.
En medio de la vorágine provocada por el urbanismo mal entendido, vinculado a una colonización masiva del territorio y al agotamiento de sus recursos, modelos como el de Fuentes de Ayódar se constituyen en «una alternativa basada en una aproximación a la realidad social, económica y ambiental del municipio, proyectada desde la armonía y conciliación de un crecimiento sostenible, con el respeto al entorno y a la identidad local», según señalan desde el consistorio.
Los habitantes, la corporación municipal que lo representa y los técnicos que han trabajado en el Plan lo tienen muy claro: Fuentes de Ayódar debía inspirarse en lo que históricamente ha sido su forma de relacionarse con el entorno, en su arquitectura de líneas sencillas y materiales básicos y en una forma tranquila de vivir la vida, para encontrar el modelo urbanístico que dibujara las líneas maestras de su Plan General.
De este modo se entiende que, frente a la tentación de explotar su privilegiada posición en un paraje natural de gran belleza, se haya apostado por rehabilitar las viviendas existentes, completar los vacíos que la emigración dejó en el pueblo y ocupar solo una superficie de poco más de una hectárea, para completar con una actuación de marcado carácter público y dotacional, el frente urbano del pueblo.
Una estricta aplicación de todas las normativas sectoriales concurrentes ha determinado, además, que del 99,51% del suelo, el 96,19% del mismo sea suelo no urbanizable protegido. El suelo urbano, por su parte, se encuentra a partir de ahora regulado por una ordenanza que evitará toda posibilidad de incluir en su ámbito cualquier solución o modismo ajeno a la arquitectura tradicional de la zona, sin impedir con ello la utilización de un lenguaje actual. El Catálogo de Bienes Protegidos, en el que se establecen criterios claros y proteccionistas, así como una relación con todos los elementos de valor arqueológico, arquitectónico, etnológico y arbóreo, completa un Plan General que se constituye en una alternativa clara a la imagen que habitualmente se traslada a la sociedad española, cuando el urbanismo es noticia.